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Listas propias: tus listas internas de riesgo junto a las oficiales

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Una lista propia —también llamada lista interna o lista negra interna— es el registro que cada empresa arma con las personas con las que decidió no operar o a las que quiere vigilar: clientes dados de baja por riesgo, personas que se negaron a entregar información, proveedores observados o exempleados con faltas graves. En Listas de Riesgo (listasderiesgo.com) las listas propias se cargan en la plataforma y se consultan en la misma búsqueda que las listas oficiales.

Para qué sirve una lista propia

Las listas oficiales sólo contienen lo que una autoridad publica. Lo que tu empresa sabe por su propia operación —una relación que terminó por riesgo, un intento de fraude, una persona que no quiso identificarse— no aparece en ninguna de ellas. La lista propia es el lugar donde ese conocimiento se conserva y se vuelve a usar, para que no se pierda cuando cambia el personal o el área que atendió el caso.

También sirve para el seguimiento: la LFPIORPI pide a quienes realizan actividades vulnerables evaluar sus riesgos y contar con mecanismos de monitoreo que permitan dar seguimiento intensificado a clientes de alto riesgo y a Personas Políticamente Expuestas. Una lista propia de «vigilancia» ayuda a que esos clientes se detecten cada vez que vuelven a operar.

Qué conviene incluir

Cada empresa define sus criterios en su manual de políticas. Los casos más comunes son:

  • Clientes con los que se terminó la relación por razones de riesgo o de cumplimiento
  • Personas que se negaron a proporcionar la información o los documentos de identificación; la LFPIORPI indica que, en ese caso, quien realiza la actividad vulnerable debe abstenerse de la operación
  • Proveedores con problemas de materialidad o con facturas observadas, aunque todavía no aparezcan en la lista del SAT 69-B
  • Exempleados, agentes o terceros con fraude o faltas graves comprobadas
  • Clientes de alto riesgo que, sin estar vetados, requieren revisión cada vez que operan

Cómo mantenerla útil y defendible

Una lista propia mal llevada genera falsos positivos o, peor, discriminación sin sustento. Estas prácticas la mantienen útil ante una auditoría:

  • Criterios escritos para dar de alta y de baja, aprobados por el oficial de cumplimiento o el comité correspondiente
  • Datos de identificación además del nombre (RFC, CURP, fecha de nacimiento o razón social) para no confundir homónimos
  • Un motivo registrado por cada alta, con fecha y responsable, sin exponer en la lista información confidencial
  • Revisión periódica para retirar registros que ya no se justifican
  • Bitácora de cambios: quién agregó o quitó a cada persona y cuándo

Datos personales: lo que hay que cuidar

Una lista propia contiene datos personales, así que su tratamiento está sujeto a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de marzo de 2025. En términos generales, conviene que tu aviso de privacidad contemple la finalidad de prevención de fraude y de lavado de dinero, que sólo se guarden los datos necesarios, que el acceso se limite a quien lo necesita y que existan medidas de seguridad adecuadas.

Compartir una lista negra con otras empresas implica transferir datos personales y requiere un análisis legal propio. Esta guía es informativa y no sustituye la revisión de tu área jurídica.

Cómo funcionan en la plataforma

Las listas propias se consultan exactamente igual que las oficiales: una sola búsqueda por nombre o identificación revisa PEPs, SAT 69-B, OFAC, ONU, Unión Europea, Reino Unido y tus listas internas al mismo tiempo.

  • Cada coincidencia indica si viene de una lista oficial o de una de tus listas propias
  • Disponibles en portal web y por API REST, igual que las listas oficiales
  • El número de listas propias depende del plan contratado
  • Constancia PDF de cada consulta, también cuando la coincidencia es con una lista propia

Preguntas frecuentes

¿Qué es una lista negra interna en PLD?
Es la lista que una empresa elabora con las personas físicas o morales con las que decidió no operar, o a las que vigila con más cuidado, por su propia experiencia: relaciones terminadas por riesgo, fraudes, negativas a identificarse. Complementa a las listas oficiales, que sólo incluyen lo que publica una autoridad.
¿Es obligatorio tener listas propias?
La LFPIORPI no usa el término «lista propia», pero sí exige a quienes realizan actividades vulnerables evaluar sus riesgos con un enfoque basado en riesgo, tener un manual de políticas internas y monitorear a sus clientes, con seguimiento intensificado para los de alto riesgo. Una lista interna es una de las formas más simples y verificables de cumplir con eso.
¿Qué pasa si un cliente coincide con mi lista propia?
Lo que diga tu manual de políticas. A diferencia de una sanción oficial, la coincidencia con una lista propia no tiene un efecto legal predeterminado: puede significar rechazar la operación, pedir aprobación del oficial de cumplimiento o aplicar una revisión reforzada. Lo importante es que la decisión quede documentada.
¿Cuánto tiempo debo conservar la información de un caso?
Para quienes realizan actividades vulnerables, la LFPIORPI pide conservar la información y documentación que soporta la actividad, incluida la que identifica a los clientes, por al menos diez años. Las entidades financieras siguen los plazos de sus propias disposiciones.
¿Puedo compartir mi lista negra con otras empresas?
Implica transferir datos personales a terceros, lo que la ley de protección de datos regula y en muchos casos restringe. Antes de hacerlo, revísalo con tu área jurídica.

Consulta todas tus listas en una sola búsqueda

Portal web y API REST, con listas oficiales actualizadas desde su fuente y constancia PDF de cada consulta.

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